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Los académicos de la Escuela de Arte UC, Danilo Espinoza, Ricardo Fuentealba-Fabio e Iván Zambrano, presentan sus investigaciones en el centro de arte contemporáneo Centrum Sztuki Galeria El, Elblag. Polonia

20 de septiembre de 2023


Entre el 8 de septiembre y el 15 de octubre 2023, los académicos de la Escuela de Arte UC, Danilo Espinoza, Ricardo Fuentealba-Fabio e Iván Zambrano, presentan sus investigaciones y creaciones en Polonia en el reconocido centro de arte contemporáneo Centrum Sztuki Galeria El, ubicado en la ciudad de Elblag.

Los académicos de la Escuela de Arte UC Danilo Espinoza, Ricardo Fuentealba-Fabio e Iván Zambrano, forman parte del proyecto expositivo "NOmade Bienal POLONIA, Bestia en llamas" que se presenta en Centrum Sztuki Galeria EL durante los meses de septiembre y octubre del año en curso. Este centro se encuentra en la ciudad de Elblag, Polonia, y es reconocido por su compromiso con el arte contemporáneo a lo largo de más de 60 años de historia. Ubicado en una antigua catedral medieval con una datación que remonta al año 1238, este centro ha experimentado una transformación significativa desde 1961 bajo la dirección del artista Gerard Kwiatkowski, sus esfuerzos lograron revitalizar las ruinas de la catedral, convirtiéndolas en un estudio de arte que posteriormente evolucionó para convertirse en un destacado centro de arte contemporáneo.

El proyecto actual, constituye una nueva etapa de la plataforma multidisciplinar NOmade Bienal, que desde el año 2015 centra su accionar en proponer nuevas formas de aproximarse y comprender el formato bienal, sustentadas en un paraguas conceptual que cuestiona el paradigma bienalístico tradicional, en tanto no depende de instituciones fijas, ni de un lugar de asentamiento específico, donde los artistas que participan del proyecto, lo hacen desde la colaboración y autogestión. En este marco, NOmade Bienal se define como un espacio en tránsito, una colectividad múltiple, que desde la producción autónoma e independiente genera una serie de reflexiones en torno a los sistemas de producción y visibilización del arte actual.

Liderado por el crítico y teórico ecuatoriano Hernán Pacurucu y el artista chileno Víctor Hugo Bravo, NOmade Bienal emerge como un motor de pensamiento crítico. Su presencia se establece en espacios expositivos donde la arquitectura se convierte en una expresión tangible de la memoria inherente a cada lugar. A través de la intervención de los artistas, estos espacios se transforman en entornos sociales, culturales y artísticos vibrantes, escapando así de su condición inicial.

Para esta edición, los curadores han planteado como enfoque curatorial una exploración en las narrativas contemporáneas de nuestro mundo, adentrándose en las emociones, las percepciones, la dualidad entre realidad y ficción; una invitación a observar, comprender y repensar nuestra constante búsqueda por la humanidad, no expectantes, sino como seres inmersos en un espacio en deriva.

 


Danilo Espinoza instala en Centrum Sztuki Galeria EL, una selección de obras que fueron creadas en 2017 como parte del proyecto "Ñamen". Este proyecto tenía como objetivo principal contribuir a la recuperación y reconstrucción de la identidad personal de los mapuches detenidos desaparecidos durante la dictadura cívico-militar en Chile, que tuvo lugar desde 1973 hasta 1990.

La selección de obras incluye varios elementos. En primer lugar, hay un texto elaborado con sal dispuesta en el suelo, que contiene el testimonio de Guillermina Reinante, familiar de detenidos desaparecidos mapuche durante la dictadura en Chile. Además, se presentan una serie de obras gráficas realizadas con humo sobre papel, utilizando imágenes provenientes de álbumes familiares de Luis Calfuquir. Para llevar a cabo esta obra, Espinoza realizó un trabajo de campo de carácter etnográfico en la zona centro-sur de Chile. Durante este proceso, estableció contacto directo con familiares de mapuches que fueron víctimas de la dictadura, con el objetivo de rescatar sus historias y obtener acceso a objetos y fotografías de sus archivos personales.

Otra parte importante del trabajo presentado es la video-performance titulada "Amutui Lafken", que se traduce al castellano como "se fue al mar" en mapudungun. Esta obra captura la esencia de las palabras que los mapuche utilizan para expresar a los familiares de un ser querido fallecido que la muerte marca el inicio de un viaje hacia un mundo desconocido y otras tierras. Esta expresión refleja de manera vívida las creencias y cosmovisión de este pueblo, donde la muerte es concebida como una travesía hacia un nuevo destino.

A través de su obra, Espinoza busca transmitir de manera simbólica la posibilidad de que los detenidos desaparecidos mapuche, que fueron víctimas del régimen dictatorial en Chile, puedan emprender un tránsito hacia una nueva vida. La obra se convierte en un espacio de reflexión y conmemoración, donde se reconocen las historias que han sido silenciadas y los destinos truncados de estas personas.

 

 

 


Ricardo Fuentealba-Fabio se adentra en un conjunto de interrogantes provocadoras: "¿Por qué matar a un artista? ¿Qué muere cuando se asesina a un artista? ¿Por qué el artista derrota la muerte?". A partir de estas preguntas, desarrolla la serie de obras titulada "Los asesinos del artista", mediante esta profundiza en su reflexión sobre la muerte de Pablo Neruda el 23 de septiembre de 1973. En la gestación de las obras, imagina fragmentos para una escena visual que busca en el poema “Allí murió la muerte –dedicado por el Premio Nobel a Polonia a principios de 1950–, dialogar con el intenso sentimiento que busca derrotar la muerte.

En palabras propias del autor, “La representación fotográfica de tres orquídeas de poliéster negro, para un collage visual, nace de una sensación para estos temas que intento problematizar. La idea sublime de lo escaso, de la rareza elegante de una flor llena de lecturas que van desde las más románticas, como la confianza en una relación sentimental hasta la fortaleza elegante que la identifica con el poder y autoridad absoluta. Entonces, ¿por qué no representar la naturaleza en su estado puro –que muchas veces es cultivado en jardines o viveros para fines ornamentales–? ¿Por qué de plástico? –o de hojalata como en las salitreras del norte de Chile– ¿Y por qué en una atmósfera cálida entre imágenes flotantes de ámbar? Este conjunto digital –de primeros planos– insisten en lo mismo: tríptico de duelo irónico que recuerda un para siempre, algo que seguirá sucediendo y que será imperecedero como el plástico negro de estas flores y que conmemora el poder que declama el poema, el afán artístico del artista y la estupidez humana de matar al artista –como a cualquier otro–, cuando éste, particularmente, recordando a Polonia –luego de sus viajes–, declama en voz alta que: Allí murió la muerte… Sólo en este título la muerte, merodea en torno a este puerto polaco de Gdansk, centro principal del báltico desde el siglo XVII –conocido popularmente como la capital del ámbar y también porque allí se funda el Sindicato de Solidaridad ­en 1980–. Ciudad, que por muchos años fue cautiva de otros como el ejército alemán y el Ejército Rojo y que tras la caída del Telón de acero en los años noventa, toma su actual nombre –República de Polonia– y que en el año 2019 le es concedida el Premio Princesa de Asturias de la Concordia –premio otorgado por la corona española–. En este poema, el artista niega la vida de la muerte porque no hay nada más después de asesinar la muerte. En la mirada de cualquier artista no hay nada más allá de las muertes fratricidas, de las tristezas por las muertes de las encarnizadas luchas por el poder, el mismo que avanza con la consigna de superioridad sobre otros seres humanos: hoy es lo mismo en los mismos territorios, en las cercanías fronterizas de Polonia –hoy hay guerra entre Rusia y Ucrania; hoy Rusia realiza ejercicios militares en el Báltico–.

Finalmente, el mismo Neruda, sufriría su propia muerte bajo los efectos de una naciente tiranía cívico militar chilena. Signo bestial de la pequeñez humana; apocalipsis que la ciencia pudo acreditar, recientemente, como un magnicidio realizado con un arma biológica (Clostridium botulinim). Es envenenado por el aparato represor militar a pocos días del Golpe de Estado de 1973. Así, las dudas me asaltan: ¿por qué un artista debe ser asesinado con urgencia? ¿Por qué hay que cancelar al artista? ¿Hay, en el artista, un ser humano perfecto, como una imagen que hay eliminar?

Las obras –presentadas bajo la línea de ventanas tapiadas de la actual galería de arte– y en bisagra con tres pinturas, sobre papel que ven en el collage su modelo para representar, forman una escena bucólica artificial que va muriendo en las aguas estancadas de la desesperanza…”

 

Ricardo Fuentealba-Fabio. 2023. Serie: Los asesinos del artista / Instalación (collage digital sobre poliéster / pintura sobre papel)

 

 


Iván Zambrano presenta parte de su proyecto titulado "Metáforas del plomo". Este proyecto se centra en explorar la interconexión entre la plomada y la noción de masculinidad tradicional, analizando su simbolismo y las asociaciones que ha tenido en la construcción y arquitectura a lo largo del tiempo. La plomada, con su forma que evoca el falo, es utilizada como un símbolo que representa la virilidad y la masculinidad patriarcal. Esta conexión se establece a través de atributos como la precisión, la fuerza y la estabilidad, atributos que históricamente se han relacionado con la idea de ser un hombre en la sociedad.

Zambrano propone una obra que se adapta a la arquitectura del lugar. Mediante la disposición de una serie de palabras en el piso, escritas en idioma polaco, donde se revelan conceptos que ilustran la diversidad de expresiones de la masculinidad tradicional que han prevalecido a lo largo del tiempo. Estas palabras, que encapsulan diferentes nociones de masculinidad, son acompañadas por réplicas de  plomadas de gran tamaño que cuelgan desde lo más alto del edificio y caen ligeramente sobre el texto, creando una forma circular cerrada y con una orientación hacia el interior. Esta disposición pretende sugerir una especie de peso o influencia que estas ideas preconcebidas tienen en la construcción de la identidad masculina. La instalación en sí misma aspira a provocar una reflexión y cuestionamiento sobre los estereotipos de género arraigados en la sociedad. Al presentar diferentes manifestaciones de la masculinidad tradicional a lo largo de distintas épocas, el proyecto sugiere que estas ideas no son fijas ni inmutables, sino que han evolucionado y continuamente se reinventan. El hecho de que las plomadas cuelguen ligeramente sobre las palabras también puede ser interpretado como un recordatorio de cómo estos estereotipos pueden influir sutilmente en la percepción y la construcción de la identidad de género.

 

 

 

La participación del académico Ricardo Fuentealba Fabio cuenta con aportes de la Dirección de Artes y Cultura, de la Vicerrectoría de Investigación de la Pontificia Universidad Católica de Chile en su condición de Embajador Cultural de nuestra Casa de Estudio.

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